Un blog que no es serio, y que no aporta absolutamente nada al desarrollo intelectual contemporáneo.

viernes, 20 de marzo de 2015

Hipocondría Positiva (Enfermedades que te hacen ser cool)



Hace un tiempo ya me he dado cuenta que algo extraño y misterioso ha empezado a pasar. No sé si es la nueva juventud, alguna clase de moda extraña, pero es un fenómeno bastante extraño de hecho, y para hacerlo mucho más raro es algo que sucede mucho en redes sociales (para variar).

Me refiero a la aparición de ciertas enfermedades, síndromes y similares que son sufridos por mucha gente (o mejor dicho que la gente dice que los sufre, pero que en realidad no es así), y por alguna extraña razón esta gente cree que padecerlos es algo que pueda que los demás: a) se sientan atraídos a ellos b) sientan más atención hacia ellos y c) piensen que son más cool y lolein. De verdad no sé qué pasa con esta gente.

Pero ¿A qué enfermedades me refiero? Son varias, pero las que más he visto son: insomnio, bipolaridad, trastorno obsesivo compulsivo, esquizofrenia, colon irritable, narcolepsia, megalomanía, tumores cerebrales, entre otras.

¿Qué es lo que hace que la gente se sienta orgullosa (por decirlo de alguna forma) de tener estos males, de tal forma que (sin tenerlos) se jacte de aquello? Respuesta: Likes!

 Para nadie es un secreto que las redes sociales son un caldo de cultivo de gente que busca una u otra forma de aprobación, y si mezclamos eso con el fenómeno de la rareza, nos daremos cuenta que los fenómenos que se ven día a día tienen una completa explicación. Pero para que no se queden colgados, explicaré brevemente lo que llamo el fenómeno de la rareza. En facebook principalmente hay 3 cosas que se publican, cosas de las que todo el mundo habla y hablar de ellas te hace ser cool, por ejemplo Game Of  Thrones. Cosas que se están discutiendo y tienes que poner si estás a favor o en contra porque obviamente a todos los importa tu opinión (mentira), por ejemplo el aborto. Y por último mi favorita cosas extrañas, rebuscadas, underground, algo tan desconocido que, como quieres ser especial y destacar entre todos, tienes que ponerlo para que todos sepan que tienes gustos que escapan del populacho, tus gustos son tan específicos que eres casi el epítome de los snob, un animal de preferencias que nadie más tiene, eres único e inigualable, un ser en extinción.

Sin embargo hay un fenómeno muy curioso, y es que en la búsqueda de cuestiones ocultas, algún grupo de música desconocido, alguna película independiente de bajo presupuesto, un libro que fue traducido desde el croata al español por un profesor que está enclaustrado en una isla de la polinesia y que se ha demorado 10 años en traducir el ejemplar, y sólo los cazadores del arca perdida tienen acceso al libro, y es que algunos siguen buscando formas de ser más llamativos. En un universo limitado de personas, hay que buscar la forma de destacar de entre todos, hay que encontrar modos para quedar en le memoria del público, se debe descubrir algún método para romper la barrera de la memoria a corto plazo y pasar a habitar en la memoria a largo plazo, y ahí vivir para siempre, ser recordado, quedar en la posteridad donde el olvido no existe. Y donde hay nicho hay ingenio, y cuando no hay ingenio hay salvajismo, y donde hay salvajismo están las redes sociales. Oh redes sociales fuente de inspiración y análisis, caldo de cultivo de pensamiento popular ¿Qué haríamos sin ti? Es verdad que es bueno leer una novela rusa para llorar un poco, los zapateos de Niétochka Nezvánova son un buen acompañante, pero en facebook a veces hay unos dramones, upa papá, dignos de cualquier teleserie de la tarde, no me sorprendería en lo absoluto que me dijeran que La Chúcara está basada en el twitter de algún hijo de latifundista céntrico.




Es así como los genios descubrieron la forma de romper la barrera que rompe el deseo y pasar a ser recuerdo: la hipocondría positiva. Ya habíamos dicho algo al principio de la entrada, sin embargo el tema es un poco más complejo, ya que tiene a lo menos 2 fuentes de inspiración, la tradición fílmico-literaria y la mimética. La más fome de estas dos es la mimética, que se refiere más que nada a darse cuenta que gente que ha sufrido algún tipo de problema médico real siempre recibe más atención de parte del público, algún tipo de lástima generalizada que nos hace simpatizar con aquel que está en dificultades, los mensajes tipo #fuerzaperico, o, #todossomosperico se multiplican sin miedo sin llegar a ser trending topic, eso sumado a una foto en el hospital, damn, pasa a significar millones de mensajes de apoyo, trillones de Me Gusta y se han dado casos incluso en que se han hecho cadenas de oración, negocio redondo. No es de extrañarse entonces que si alguien de verdad tiene un accidente, por ejemplo, nosotros nos demos cuenta de toda la atención que reciben, ¡dioses!, cualquier querría tener tantos seres humanos pendientes de uno.
Y en segundo lugar se encuentra la tradición fílmico-literaria. Esta es la peor de todas, ya que la tenemos metida hasta la médula, y es que los escritores y directores son unos hijos de puta, ponen a actrices y actores salidos del taller de Miguel Ángel a hacer papeles que están llenos de defectos, cualquiera se enamoraría de Jennifer Lawrence si en una película hiciera un papel de una comadre que tiene trastorno bipolar o insomnio crónico, y lo otro es que los guiones vienen predeterminados y siempre todos los síntomas parecen endemoniadamente agradables, “Oh, cada vez que comamos te lavarás las manos 14 veces, te amo con locura”, la verdad dudo que sea así de fácil como se muestra en las películas y libros. No es un secreto que en la literatura hay algunas actitudes que no son del todo agradables (y no es que haya una actitud agradable por excelencia, pero movámonos dentro de la campana de Gauss), y que los autores las vuelven atractivas, y es que en 700 hojas, o en dos horas de filme cualquiera aguanta, es muy distinto a la vida real. Estoy seguro que muchas se enamorado del Dr House, aún sabiendo sus más recónditos secretos (placer culpable del narrador omnisciente), pero la verdad es que el compadre no era un buen prospecto de pareja, cualquiera lo aguanta 8 temporadas, pero en la vida real otra cosa es con guitarra, ni Cuddy pudo. O que a algunos (me incluyo) les atraía inmensamente la dulzura de Emma Pillsbury (Glee) y sus problemas con el trastorno obsesivo compulsivo, pero es fantasía, la gente que sufre de esto, y lo que lidian con esto día a día, de verdad merecen un premio, no es algo agradable y muchas veces la medicación no es agradable tampoco. Lamentablemente para vender (motherfucking Money) hay que empezar a hacer leña con temas de este tipo, Oliveria era un campeón, que no tenía miedo a probar la bisexualidad, rayando en la megalomanía, siendo inteligente como nadie, pero era un cabronazo, y aún así (partiendo por la Maga) todas las lectoras babeando, a ver cuántas en la vida real aguantan que sus parejas anden jugando por la vida y después los reciben con el mismo amor, las mismas paredes, no digo que no haya una, un par, pero obviamente no es el común.

¿Por qué la gente hace esto? Esa es mi pregunta, y bien ya está contestada arriba, lo pregunto de nuevo de forma retórica para que paren de hacerlo, de verdad, sé que creen que van a sonar ultra interesantes si lo hacen, pero tener una de estas enfermedades no es agradable para aquel que de verdad la tienen. ¿Crees que porque hoy no puedes dormir tienes insomnio? Si tuvieras insomnio ni siquiera estarías pensando en ponerlo en las redes sociales para juntar likes ¿Crees que porque cambiaste de opinión sobre ir o no la fiesta eres bipolar? Ojalá no pases por una etapa de euforia cuando estés cambiando de opinión sobre qué ropa usar ¿Crees que porque tienes tu escritorio ordenado tienes trastorno obsesivo compulsivo? Quizás mientras ordenas tus libros por color por única vez en la vida sufras un ataque de pánico porque no recuerdas si dejaste o no cerrada la llave de paso del gas 15 veces y tengas que volver a tu hogar para hacerlo de nuevo hasta que estés seguro ¿Me dices que te duele la cabeza seguido? Quizás tienes un tumor cerebral, claro, es mucho más probable que tengas una baja de azúcar y agua ¿Así que te gusta hacer el ridículo frente a tus amigos? Claro, es el síntoma número uno de la esquizofrenia.



No se trata tanto de frenar lo que la gente hace, sino de tomar en serio este tipo de problemas, no son cosas cool ni mucho menos, la hipocondría positiva vino y se quedó como una enfermedad real… oh wait!

domingo, 11 de enero de 2015

La ortografía y la percepción de la belleza


Cuando iba en la básica un inspector vino a la sala, estábamos en castellano (caída de pasaporte mode on), y él se ofreció a entregarnos una técnica para poder mejorar nuestra ortografía a través de la comparación, el profe Juan nos dijo que si teníamos la duda de cómo se escribía una palabra podríamos escribirla varias veces de diferentes maneras, y la que nos pareciera más bonita era la correcta. En efecto escribió la misma palabra dos veces, una mal y otra bien, y justamente la correcta era la más bonita, y la incorrecta era más bien porfiada de cara. Nosotros podemos hacer el experimento, lo haremos con una palabra común para que sea más evidente. Por ejemplo tenemos la palabra cueyo, la cual es mucho más fea que la palabra cuello [cueyo-cuello], efectivamente una parece más atractiva que la otra.

Veamos por un momento cuál podría ser la causa de este útil fenómeno. De partida hay que poner de manifiesto que la belleza es por definición una cuestión subjetiva, se puede decir que la belleza tiene que ver con la simetría y esas cosas, pero en gustos no hay nada escrito lo sé, había un compadre al que le gusta su perro y era de lo más normal, entonces ¿cómo es posible que podamos encontrar una palabra bonita? Me atrevo a decir de manera insolente que es una cuestión de costumbre. Desde que nacemos que vemos letras y palabras por todos lados, una cosa muy distinta es leerlas, pero de que las vemos, lo hacemos, y se nos van quedando pegadas en los cuatro costados de la mentalidad, obviamente estas palabras están bien escritas, en la tele, en los libros que nos hacen leer (y en aquellos que leemos por cuenta propia), en catálogos, en cajas de leche, etc.,tanto así que nos empezamos a acostumbrar, es como cuando vuelves a tu hogar y encuentras que hay algo diferente pero no sabes lo que es, sabes que hay algo distinto, te incomoda, te hace sentir fuera de lugar, para que al final te des cuenta que falta algo. Entonces al final, si somos más estrictos, podemos decir que en realidad no es que las palabras sean bonitas o feas, sino que nos dejan fuera de lugar porque son diferentes a como las recordamos, porque puede que no tengamos recuerdos conscientes de las palabras, pero en realidad estamos empapados de ellas.

Venimos con una suerte de corrector ortográfico incorporado que debemos aprender a utilizar. Claramente lo anterior marca un precedente, pero seamos chorizos y extrapolemos este caso a las personas, aquellas personas que dicen que son bonitas, o que son feas, que están ready, que son bellacos, etc. Si aplicamos el mismo principio que usamos con las palabras, podemos empezar diciendo que aquellas personas que nos "parecen" bonitas, en realidad lo son porque tienen rasgos que se repiten (o repitieron) en nuestra cotidianidad, por ejemplo me gustan los rulos porque es lo que más he visto, y pongo me gustan en cursiva porque como dijimos anteriormente no es que me gusten, sino que es a lo que estoy acostumbrado comúnmente, tal como pasa con las palabras. Y ahora es donde hay que hacer la aclaración, obviamente no es tan simple como eso, quizás mucha gente llegó a estas alturas de la lectura y están argumentando en su cabeza que no es así y cosas por el estilo, esto es porque esto puede que sea una pequeña parte de lo que significa encontrar bonito a otro ser humano. A diferencia de las palabras, nosotros tenemos lenguaje corporal e intencionalidad ulterior en nuestro actuar, es evidente que no podemos en un espacio como este analizar de forma más profunda, pero pareciera que no estaría tan equivocado si digo lo siguiente: tanto los rasgos físicos como los psicológicos, emocionales y sociales son repetitivos y sujetos a clasificación, es por esto que nos "acostumbramos" a ellos, nos parece "normal" estar alrededor de ellos, nos dan seguridad, nos hacen creer que estamos en terreno conocido, la palabra bonito aquí no tiene nada que ver con una cuestión estética, se trata de encontrar el común denominador de nuestras vidas.

*Entrada publicado originalmente en La Propuesta Indecente. Ha sido modificada para esta edición.

sábado, 3 de enero de 2015

¿Estamos evolucionando? Homo Erectus sacúdete en tu cripta


En términos generales podríamos definir la evolución como la superviviencia del más apto, esto quiere decir que entre dos sujetos de la misma especie, sobrevivirá aquel que tenga alguna característica que lo haga afrontar mejor alguna situación, así, la gacela más rápida se salva de ser comida por el depredador y la gacela más lenta muere de forma horrible comida por el leopardo, que para efectos de esta metáfora estaba persiguiendo una gacela para pegársela de cena, y si simplificamos el ejemplo, diremos que la velocidad es generada en una parte por la musculatura de la gacela, y si tomamos la musculatura (o la tendencia a ella) como un rasgo hereditario, las crías de la gacela veloz serán (o tendrán la potencialidad) de tener la misma musculatura, ergo de ser igual o más rápidas que la madre o padre gacela.

Nosotros como especie somos producto de la evolución (aunque les duela a algunos), hemos llegado a lo que somos gracias a las muertes de los máximos exponentes de la ineptitud y la mala suerte, y damos gracias a los cielos porque no alcanzaron a reproducirse.

Pero, en este instante ¿estamos evolucionando? Es verdad que los procesos evolutivos llevan millones y millones de años, pero aún así es posible ver si avance, y esos son los tantos ejemplos que Darwin expone en El Origen de las Especies. Y también lo que queda en evidencia en la crianza controlada, donde ciertos sujetos se eligen para ser cruzados con otros para así obtener lo mejor de cada uno. Pero ¿estamos evolucionando the real?

Podemos decir que lo que determina qué es apto  que no lo es, es el hábitat, no diré medio ambiente porque suena muy restrictivo, ya que la relación con otras especies de forma directa o indirecta, y de la misma forma con el medio son influyentes en lo que es apto y lo que no.

A modo de respuesta a eta pregunta, sólo puedo presentar algunas evidencias que me hacen dudar un poco sobre la capacidad evolutiva del ser humano, o dicho de una forma mejor, dudo sobre la capacidad de que el ser humano esté evolucionando de la forma más "apta" en tanto permanencia de los mejores especímenes para un hábitat determinado, ya que pareciera estamos caminando directamente por la tabla y hacia el círculo de tiburones en el trópico.

El hombre ha ido modificando si entorno física y culturalmente, hace ciudades, construye empresas, modifica el planeta, crea pueblos en los márgenes del mundo y hace pequeños oasis que representan la conquista humana en los páramos más aislados del globo. Gracias a esto podríamos decir que el entorno en tanto clima y alimentación no puede mermar mucho en la mortalidad de aquellos que no son aptos, ya que prácticamente hay acceso a todo en todas partes (ojo que no digo que todos tienen acceso, sino que el el acceso existe), por lo tanto el que alguien se alimente, se abrigue y se guarezca, no depende de una capacidad física adquirida, sino a cuestión de orden cultural, y en última instancia de índole económico, podré comer (cazar), y vivir "bien" si tengo el capital económico para hacerlo, da lo mismo si no tengo lanzas, ni musculatura para cazar un mamut, sólo bastará un súpermercado, una billetera los suficientemente abultada (o tarjetas en su defecto), y todo está solucionado, hemos engañado a Darwin una vez más.

La medicina es otra trampa para la pachamama, "gracias" a la medicina hemos podido alargar nuestras vidas de manera innecesaria en muchos años. Obviamente nosotros vivimos en un paradigma en donde la muerte se trata de ahuyentar lo más posible, tanto la propia como la de los demás, por lo cual cuando decimos que hay gente que vive inncesariamente nos referimos que hoy en día puede que la gente sobreviva aún cuando por efecto del medio se ha dictado sentencia de muerte en varias oportunidades. Esto obviamente es una variable que es así hace ya mucho tiempo, lo que trato de mostrar es la diferencia entre los animales que cuando se presenta una situación X mueren porque no eran lo suficientemente aptos, y los otros animales que sacan un bono y se atienden para sobrevivir.

Esto muestra (al igual que el primer ejemplo) que al final la sobrevivencia depende del acceso a: la salurd el alimento, vivienda, etc., al final de cuentas podríamos decir que el homo sapiens sapiens ha cambiado la definición de evolución y, podríamos decir que no sobrevive el más apto, sino que sobrevive el que tiene acceso: la supervivencia del que tiene más poder económico. El problema es que el poder económico sólo se puede entender en función de, por ejemplo, el más rico es más rico no por una cifra exacta, sino por su relación con el menos rico, por lo tanto cuando los menos ricos empiecen a perder la carrera evolutiva(si es que ya no empezaron/amos) sólo se levantará la vara apenas un poco, y así hasta que no quede nadie.

Estamos condenados a pelear con nuestras propias garras por sobrevivir, la evolución vintage era más justa, los cambios en el hábitat de las especies era azaroso, podía venir una helada asesina, podía venir una plaga de dimensiones bíblicas, y moría el que tenía que morir, y vivían los demás, y nadie se enteraba, en cambio ahora tenemos que pelear como salvajes el último bono para el doctor de turno, luchar por el puesto en la fila del súpermercado. 

*Entrada publicada originalmente en La Propuesta Indecente. Editada para esta publicación.




lunes, 6 de enero de 2014

¿Es necesario tener barba para ser un profeta?



El asunto de Antares de la Luz nos llegó a todos de diferentes maneras, algunos alzaron sus voces en señal de repudio y a otros les dio lo mismo, al final, independiente del lado que tome uno, sólo una cosa es lo suficientemente clara, el compadre tenía una barba que cualquier groupie de ZZ Top desearía tener, en vez de tener esa penosa pelusilla que pareciera estuviera en sequía.

¿La barba hace al hombre o el hombre hace la barba? Desde el inicio de los tiempos que los atavíos del cuerpo se han estado usando para dejar cosas en claro, desde el aro con motivos mapuches comprado en la feria artesanal del pueblito de turno, hasta los anillos del cuello de las mujeres padaung, todos sirven para comunicar algo. ¿Qué querrá comunicar una barba tupida, frondosa e hirsuta? Madurez, la madurez del niño, su llegada al estadio en donde puede ser llamado hombre y entregarse a las tareas que le corresponden al hombre. En la mujer este paso está mucho más marcado que en el hombre, el primer manchón bermellón que dice que el cuerpo está preparado para la reproducción, ahora soy mujer y puedo concebir una cría que me transforma automáticamente en madre. Sin embargo en el hombre el paso a la madurez es menos drástico, los cambios fisiológicos se sostienen en el tiempo, tanto así que el ojo social no lo identifica tan claramente como en el caso de la mujer, puede ser por esto que en algunas tribus existan rituales en donde el joven tiene que pasar una prueba la cual lo convierte automáticamente en hombre, el hombre cazador, el hombre proveedor, el hombre hombre.

No es extraño entonces que algunos personajes cultiven sus barbas: los magos, los sabios, los profetas, los filósofos, los faquires, y sobre todo los dioses. No es extraño que dioses de diferentes religiones carguen caudalosas barbas, desde Gandalf el gris hasta Zeus, y también pasando por el viejito pascuero y el dios cristiano, el cual si bien no está personificado con forma humana, muchas veces se le da una corporeidad cargada de vello facial. Algo debe tener la barba que nos hace confiar en la sabiduría que poseen sus cabellos, quizás reminiscencias de un pasado sansonesco.

La barba indica en primera instancia tiempo, seas hombre o mujer se necesita tiempo para construir una barba que merezca llamarse como tal, las grandes barbas de la historia no se construyen de un día para otro, son necesarias décadas de cultivo y cuidados para poder cargarla, es por esto que el llevar una barba real (porque otra cosa es usar una de vello púbico a lo McGhehey) conlleva una necesaria y larga estadía en este mundo tan cruel y maravilloso a la vez (a menos que viajes al espacio y esas cosas, pero ese es otro tema).  Es por esto que a medida que más larga sea tu barba, más tiempo has tenido para poder escrutar el mundo que te rodea, has tenido más oportunidades de enfrentarte a las desdichas del ser humano, has conocido más gente, has leído más libros, has estado en más lugares, has cometido más errores, has enfrentado a la muertes en más oportunidades, y aún así estás en el presente con una barba que sirve de anillos de tronco para poder ver qué tan alto has crecido.

No es extraño entonces pensar el por qué hay que tener barba para ser un profeta como lo intentó el vilipendiado Antares, no es la idea de esta entrada empezar a hacer preguntas como qué fue primero si la barba o el profeta, ¿la barba hace al profeta o el profeta hace la barba? ¿Puede haber un profeta sin barba? ¿Qué otro tipo de vello da los poderes de la profecía? Ese no es el tema que nos concierne, sino aquella duda sobre la necesidad de la barba para poder pastorear las ovejas y formar una pequeña secta al más estilo Antares de la Luz. Si se acepta la hipótesis sobre la semiótica de la barba, entonces no es para nada extraño que la gente lo siguiera. La barba representa todo aquello que no se tiene, la barba representa la sabiduría del tiempo, pero también representa la masculinidad, la masculinidad de un padre y todo lo que esto significa, el patriarcado que aconseja, que sabe lo que es mejor para sus hijos, representa los premios a los que optamos cuando obedecemos las órdenes, la sabiduría de la magia que no entiendes pero te sobrecoge y aquel ser omnipotente que te mira desde el cielo, ¿cómo no seguir a aquello que representa todo lo que nos han inculcado? Pareciera que lo único que se necesita para obtener una secta al más puro estilo Joe Carrol es forjar una buena barba, una que haga que hasta las cosas más descabelladas puedan tener un poco de sentido, al final la barba hasta tiene un efecto hipnótico.

Hay pocas cosas más ciertas que el conocimiento popular, es por esto que nunca hay que dejar de ponerle atención a los dichos, están llenos de sabiduría, dime qué clase de barba tienes y te diré donde ir a profetizar.


*Esta entrada fue publicada originalmente en La Propuesta Indecente, se ha editado para esta edición.